ATEVAL | El Consejo Intertextil Español (CIE) considera que el absentismo laboral es una amenaza crítica para la industria textil.
El Consejo Intertextil Español (CIE) ha lanzado una advertencia contundente: el absentismo laboral se ha convertido en un problema estructural que amenaza la viabilidad de numerosas pymes del sector textil. La falta continuada de personal activo, las bajas de larga duración y la dificultad para cubrir perfiles técnicos están paralizando líneas de producción y poniendo en riesgo el cumplimiento de pedidos en un momento especialmente delicado para la industria.
En el conjunto del sector industrial, la tasa de absentismo supera ya el 7,5 %, con especial incidencia en patologías como trastornos mentales y dolencias musculoesqueléticas. Según la CEOE, esta situación generará un coste superior a los 32.000 millones de euros en 2025. Randstad Research advierte, además, que en los últimos cinco años las horas de trabajo perdidas por esta causa en la manufactura —incluido el textil— han crecido un 40 %. España figura entre los países con mayor absentismo de la UE, lo que limita seriamente la competitividad productiva.
Voces de alarma desde el sector
El presidente del CIE, José M.ª Mestres, subraya que “sin un modelo más flexible de reincorporación y seguimiento, muchas pymes industriales no podrán mantener el ritmo de actividad. La normativa actual no refleja la realidad de la producción”.
León Grau, director de Hilaturas Miel y presidente de AITEX, coincide en que “el absentismo laboral ya no es una incidencia puntual, sino el principal problema operativo en numerosas empresas”.
En Selvafil (Girona), con más de 350 trabajadores, la media de bajas entre octubre de 2024 y junio de 2025 fue de 35 personas, llegando en algunos momentos a 50. “Esto afecta a los plazos de entrega y genera frustración e indefensión total”, explica su responsable Josep Pujol. De los 240 empleados contratados en ese periodo, solo 65 permanecen en plantilla. “Falta compromiso. Muchos se marchan tras recibir la formación específica. Antes de la pandemia no sucedía”, añade.
El impacto también alcanza a Cotoblau (Ontinyent). Su CEO, Càndid Penalba, asegura que ha tenido que anular pedidos y alerta: “Si no se corrige la gestión de las bajas por contingencias comunes, muchas fábricas no podrán mantener su actividad en España”.
Un sistema de bajas que no se adapta a la producción
Las empresas coinciden en que el actual sistema de gestión de bajas médicas resulta rígido y poco operativo. Señalan la escasa intervención de las mutuas, el aumento de enfermedades crónicas y la permisividad normativa como factores que dificultan la reincorporación y complican la organización interna.
“También influye la evolución del concepto de esfuerzo”, apunta Xavier Morera, CEO de Nueva Fabril Sedera, quien vincula el incremento de bajas a causas emocionales o de estrés. Desde Selvafil destacan, además, que la reforma laboral de 2021 ha permitido acumular bajas sin límite temporal, lo que impacta directamente en la producción.
Otro problema añadido es la falta de relevo generacional. “Cada vez es más difícil sustituir bajas en puestos técnicos. Hay perfiles que requieren hasta dos meses de formación interna”, advierte Pilar Rubio, directora de Hilaturas J. Rubio (Sabadell).
Factores estructurales y sociales
Más allá de las cifras, el absentismo responde a una combinación de causas: problemas de salud, desmotivación, dificultades de conciliación y una brecha creciente entre el sistema educativo y las necesidades de la industria.
“Estamos ante una realidad estructural con consecuencias inmediatas”, resume el CIE, que advierte de que la falta de personal activo ya no es solo un obstáculo operativo, sino “una amenaza directa para la continuidad de muchas pymes textiles”.
Seis medidas urgentes
Ante esta situación, el CIE reclama un plan de choque con seis actuaciones prioritarias:
- Revisar los sistemas de gestión de bajas para permitir reincorporaciones más ágiles.
- Dar mayor capacidad de seguimiento a las mutuas en bajas traumatológicas.
- Ampliar el control de las mutuas sobre bajas musculoesqueléticas.
- Mejorar la detección de fraude siguiendo modelos europeos.
- Establecer protocolos específicos adaptados a entornos industriales.
- Impulsar una implicación institucional proporcional a la magnitud del problema.

